No tenemos otro mundo al que podernos mudar…

Aracataca, Colombia…La ciudad natal de Gabriel García Márquez, autor de la frase que sirve de título a esta entrada del blog…Aracataca, “anclada en el interior de un Caribe exuberante, la urbe que antaño vivió los sucesos descritos en La hojarasca y Cien años de soledad ha visto cómo el negocio bananero ha dejado paso, poco a poco, a otra industria importante: la minería.”

En el blog de Negocio Sostenible hace unos días publicamos una entrada sobre los impactos de la minería. El aumento progresivo de substancias extraídas de la corteza terrestre constituye uno de los mecanismos que contribuye al desarrollo un-sostensible. Sin lugar a dudas por muchos años el sector minero ha sido percibido en forma negativa por la opinión pública. Primero porque se piensa que la minería contamina y perjudica el medio ambiente, lo cual la hace incompatible con algunos sectores como la agricultura. Segundo porque se asume que no genera valor agregado en la economía, pues se trata de una industria primaria. Tercero porque se la percibe como un sector que no promueve el desarrollo de las comunidades que viven en su entorno.

Afortunadamente, la minería actual es muy diferente a la de hace muchas décadas, gracias, entre otros aspectos, a que desde finales de la década de los setenta y comienzos de los ochenta empezó a usar tecnologías más amigables –más limpias- con el ambiente. Sin embargo, en regiones como la que rodea Aracataca, la minería es “un negocio que genera unos ingresos importantes” pero tiene a la vez un coste ambiental y social muy elevado.

La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) incluye aspectos económicos, sociales y medioambientales, y tiene especial importancia en la minería. Empresas del sector, como el grupo Rio Tinto Group, el grupo de extracción de carbón más grande del mundo, y uno de los principales proveedores de aluminio desde la compra de Alcan en 2007, no pueden ignorar sus obligaciones a favor del desarrollo sostenible. Grupo Rio Tinto Group es una compañía multinacional de origen anglosajona que debe su nombre a Riotinto, localidad y municipio de la provincia de Huelva en Andalucía cuyos yacimientos fueron adjudicados entre 1873 y 1954 a Rio Tinto Company Limited, el antiguo nombre de una de las empresas fundadoras del grupo Rio Tinto Group. El grupo hace hincapié en sus iniciativas sostenibles. Insiste particularmente en la importancia de su negocio global de aluminio. El aluminio es un material sostenible para el futuro y desempeña un papel cada vez más importante en la nueva economía verde.

El carbón, sin embargo, es un recurso no renovable. Ha constituido y aún constituye la materia prima para generar energía. Los procesos industriales involucrados se basan esencialmente en su combustión, lo que implica la emisión a la atmósfera de grandes cantidades de dióxido de carbono, monóxido de carbono y otros tipos de gases residuales que participan en el efecto invernadero, las lluvias ácidas y en general en la contaminación del aire.

En Colombia, y particularmente en la región de Aracataca, “ya se ha impuesto como uno de los recursos más importantes de una economía en plena expansión pero provoca la indignación de quienes ven como afecta a la riqueza natural de uno de los países más biodiversos del mundo.
Durante muchos años, Colombia era considerada el símbolo de la biodiversidad. Según la AUPEC (Agencia Universitaria de Periodismo Científico), el país andino concentra más del 10% de la biodiversidad en todo el mundo. Una cifra deslumbrante si se considera que su territorio sólo representa el 1% de la superficie global. No obstante, en esta última década, Colombia se ha convertido en el emblema de la deforestación y la amenaza ecológica.”

Estas líneas sobre Colombia, y las que abren este post, forman parte de un artículo muy interesante publicado en la revista digital Fronterad. “Macondo y el negocio del carbón” es el título del reportaje que Negocio Sostenible quería compartir con vosotros. Conociendo mejor los impactos de la minería, y en particular los de la extracción del carbón, a pesar de las esfuerzas de las empresas del sector de la minería, que incluso disponen de criterios específicos del Global Reporting Initiative para guiar su estrategia de sostenibilidad, no se puede ignorar una actividad que “ensombrece toda una región.”

Acerca de Frederic Page

Learning & Development professional, based in Barcelona, Spain. Blogging about Corporate Sustainability and Social Responsibility.
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